viernes, 27 de mayo de 2011

ART BY Camila Muñoz Quintana

PINTURAS EN ACRÍLICO SOBRE TELA Y  MOSAICO




















jueves, 26 de mayo de 2011

SARNA

La resaca se apodera de mis pensamientos,
Me sumerjo en mar de interrogantes.
Opto por pensar que las voces del averno
Se confunden en mi memoria temporal,
Haciendo que de vez en cuando
Los ataques moralistas se vuelquen con desenfreno.
Para que, los espasmos del conciente
Se liberen de una alicaída paranoia.
Que ronda con su sombra al acecho.
Atemorizante se vuelven las noches
En que crees ver fugaces sombras,
Con el sólo objetivo:
Ingresar por los oídos y revolver el cerebro.
Eres excomulgado del demonio,
Osada frase para la personalidad.
Aquella incierta, sin poseer parámetros,
Sentido de instinto premeditado mas bien.

¡Sí!, las voces del averno ¡gritan!
Y la sombra yace sola escondida
Bajo el alero de la oscuridad.
Los olores cada vez son más viciados,
El playlist del colectivo es siempre el mismo
Y los holas son cada vez más fríos.
La osadía estaba guardada en un baúl,
Estaba desconociendo mis niveles de esquizofrenia,
Estaba el sonido haciendo rutina los actos.
Y en el espacio infinito, ¡gritaban!
Las voces del averno, llamando a la muerte,
Aclamando el deseo de deshacerse de lo más puro del ser.
Podrir, podredumbre; ese es el olor que siento.
Todo está en estado putrefacto:
me pica el cuerpo, los oídos, el pelo, pero no es sarna;
es ése olor que me hace creer en la suciedad de mis pensamientos.

Esto es abrumador, no quiero oír los gritos del averno.
Quiero ver a través de esta apertura del portal, la larva transformándose.